Esta es mi historia desde que nací un día de guerra en Alameda provincia de Málaga, el día 14 de marzo del 1938.
Mis padres Juan Galindo,y Josefa Montenegro,
dos personas muy buenas y trabajadores del campo,de este matrimonio nacieron 7 hijos de los cuales murieron 3 muy pequeñitos Cristóbal Francisco y Pepe,quedemos 4 Juan!Antonio!Francisco y Nicolás,aquellos tiempos eran muy malos por que la guerra lo dejo todo destrozado y ellos luchaban día y noche para buscar un trozo de pan para sus hijos.
Nicolás Galindo Montenegro.Capitulo 1.
Yo no tuve estudios,nunca pise un colegio por que
después de la guerra solo quedo hambres y miserias, empecé ha trabajar con 7 años con mi padre y mis hermanos,siempre en labores del campo adecuadas ha mi edad como coger aceitunas espigar recoger sarmientos guardar cabras en la camorra de Antequera y algunas cosas mas todos estos trabajos siempre en el Cortijo del Llano Santo.
Mi padre tenía su abuela en un pueblo llamado Corcoya que cuidaba la Iglesia y el pasaba mucho tiempo con ella y el cura le enseño ha mi padre las 4 tablas y leer y escribir un poco y mi padre nos daba clase de noche ha los 4 hijos con un libro que se llamaba catón y en un papel de traza nos ponía las cuentas y nos enseño un poquito ha cada uno después de su jornada de trabajo, mi padre era una persona muy buena y lo quería todo el pueblo.
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| Navidad 1983 |
Yo no tuve estudios,nunca pise un colegio por que
después de la guerra solo quedo hambres y miserias, empecé ha trabajar con 7 años con mi padre y mis hermanos,siempre en labores del campo adecuadas ha mi edad como coger aceitunas espigar recoger sarmientos guardar cabras en la camorra de Antequera y algunas cosas mas todos estos trabajos siempre en el Cortijo del Llano Santo.
Mi padre tenía su abuela en un pueblo llamado Corcoya que cuidaba la Iglesia y el pasaba mucho tiempo con ella y el cura le enseño ha mi padre las 4 tablas y leer y escribir un poco y mi padre nos daba clase de noche ha los 4 hijos con un libro que se llamaba catón y en un papel de traza nos ponía las cuentas y nos enseño un poquito ha cada uno después de su jornada de trabajo, mi padre era una persona muy buena y lo quería todo el pueblo.

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